Cierra los ojos, viaja con tu mente, siente como si fuera aquel momento, deja que tu alma vuele, como si estuvieras ahí mismo, yo con mis palabras te llevare hasta mi, no habrá nada que pueda hacerte sentir tristeza, deja que se entrelacen tus deseos y los míos, lo se mi vida, no es fácil cuando tanta adversidad habita en tu corazón, pero deja que yo cuide tu felicidad, complicada la misión es, si, pero no imposible. Se que las tormentas amenazaran con furia, pero amarrare con amor y fuerza las velas que llevaran tu corazón a horizontes mas tranquilos. Cuando tengas cerrados los ojos piensa en aquella tarde en el banco, mirando como el atardecer de un puerto marinero, hacía que sin decirnos nada, lo dijéramos todo, transpórtate a esos momentos tímidos que entre juegos y deseos hacían que nuestras manos desearan tocarse, y en el oscuro océano artificial mirábamos como los peces eran testigos de nuestros sentimientos. Noches y noches donde solo velábamos por que ninguna tuviera miedo y dejábamos que fueran nuestros instintos, los que quedaran inmortales. Vuela hasta el alto de esa montaña, donde lo único que existía éramos tú y yo, donde te entregue eternamente mi corazón, vuela donde tú te sientas segura y amada. Yo estaré ahí , porque sin ti no hay viaje, mi vida, se que no son días fáciles, se que ahora todo es tormenta y oscuridad, se que tu mundo es un caos de pensamientos, pero mi vida, ahí entre todo eso estoy yo, que te mira y te quiere, y que no permitirá que mi niña no sea esa princesa que un día te prometí, te ayudare a cruzar por donde mas difícil sea, porque mis brazos estarán para ti, yo te abrazare para que no sientas soledad ni tristeza, yo te daré amor para navegar entre tanto mal, yo te querré, te deseare, te amare, te cuidare, te comprenderé, te acompañare ante todo y sobre todo mi niña, porque eres mi vida. Cierra los ojos mi cielo, y entre todo estaré yo esperándote, como si fuera ahora mismo, siente como sentiste, como lo hiciste en una estación cuando lo mas maravilloso y bello conocí. Y allí estaré esperando a que toda la tormenta pase y te coja de la mano y con un beso te diga: te quiero mi vida, no tengas miedo, da igual como sea, pero yo estaré ahí, porque no permitiré que una lágrima recorra tu cara de ángel y yo no haya podido acariciarte, abrazándote y aliviando algo tu dolor. No me importa sean los días, si buenos o malos porque tus fuerzas han decaído, yo haré que te sean menos malos. Yo no puedo evitar que la vida tenga su curso, ni puedo evitar que los días tengan tormentas, pero lo que si puedo es no dejar de amarte y que cuando tú estés abajo yo no pueda intentar que sea menos malos, ignorándolo o simplemente no viéndolo, no puedo. Mi vida, mi ángel, mi niña, no te preocupes pase lo que pase, días como esos atardeceres, océanos como los que vimos y noches como las que sentimos, volverán y si no son iguales, haré que los vuelvas a sentir. Ahora abre los ojos y dime: verdad que es maravilloso el volver por unos minutos aquellos lugares? Confía en mi, como siempre lo has hecho y si te digo que habrán muchos mas, seguro que existirán y yo quiero vivirlos contigo, sea ahora, luego o mañana, pero ante todo y sobre todo contigo. Eternamente contigo.
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