21 nov 2008

ANGEL DE ESPERANZA

Regreso a su celda y miro a su alrededor, reconociendo cada señal en las paredes de esa habitación, como si hubiera sido ayer, vuelve su piel a impregnarse de esencias que quiso apartar, de que no la dañaran, pero nada fue como lo pensó, nada fue como cuando dio el primer paso con su verdad, como imagen y felicidad, como sensación. Cabizbaja se sentó en un rincón de ese cubículo, donde solo era capaz de sentir, que todo había dejado de tener sentido, levemente, levantaba su mirada hacia la ventana y gritando en silencio, que habría podido hacer o que habría cambiado para que el final hubiera sido el correcto, pero solo eran pensamientos al aire, sin respuesta de eco. Lo único que portaba sobre su cuerpo, era un cordón que la rodeaba el cuello, que la recordaba que existió, que no fue un sueño o una mala pasada del destino, aforrándose a él acumulaba llantos que nadie oiría, porque son los que todo ser tiene en su alma.
Pasaron horas, lloro días y se hundió meses, pero siempre, intentaría no perder lo que mas honesto y grande que tenia en su valor, su esencia, de cómo era en realidad, porque si su valor exterior era digno de perder, su interior era lo que todo aquel que la conoció en su día se quedo prendado, por que si tenia un calificativo era sinceridad, cariño, fidelidad, y humana. Tal vez eso fue lo que la llevo a un día, después de todo, levantarse y mirar no con odio a el motivo, ni al culpable, ni tan siquiera el mostrarle indiferencia, sino el pensar que tenia que empezar, como otras veces sucedieron, a ser quien era en realidad, no es que fuera en otras situaciones diferente, sino que no lo supieron ver o valorar. Tenia muescas en su corazón con cuchillos ardientes, se las marcaron, con fuerza para que no se fueran con un soplo, que cada vez que mirara en lo que en un pasado fue, allí dejo algo por lo que aprender.
Percibió un peso en su espalda y noto que con su voluntad le habían nacido algo parecido a una alas, tal vez llego a sentirse o convertirse en un arcángel, pero tuvo una revelación y creyó que aquello solo le había traído dolor y engaño, ¿De que vale ser como fui si al final me volví a hacer intima de mi soledad? Y con rabia y decisión, postro con fuerza su espalda y con decisión se dirigió hacia la pared y con dolor, pero con voluntad, intento quitárselas, no fue remedio pero logro que se quebrara el último resquicio de inocencia. Parecía que sentía que pronto iniciaría lo que ya era familiar para ella y es el camino ya recorrido, pero esta vez seria con las tareas ya aprendidas. Así que, levanto su cuerpo, sus pocas fuerzas y su mirada triste y se fue de su celda para intentar no volver a ella. La gente la mira y ve que su reflejo no es el mismo que antaño, perciben que su aroma ya no es fresco y claro, pero quienes a ratos se acercan a su vera y desprenden sus palabras de animo, dicen que entre sombras se intuye una sonrisa inocente y entre sus dedos, aferrando con fuerza ese cordel que porta al cuello acariciándolo con ternura, mirándolo como a una imagen, de sus labios solo sale un balbuceo leve, con una palabras entre cortadas: Mi nombre no importa, ni mi vida será olvidada, por quienes la conocieron, no quiero como intima mi soledad, solo quiero y deseo que un día pueda volver amar. Dicho esto, de su piel pálida se desprenden lagrimas y con ternura pone su mano en el hombro de quienes la oyen y delicadamente, sutilmente, ven como desaparece por el camino, dejando tras de si, un rastro de paz. Dicen que nunca mas se supo de ella, que nunca volvía tras sus pasos, pero su recuerdo quedaba en los corazones de quienes pudieron compartir esos instantes. La apodaron el ángel de la esperanza y la adoptaron por los lugares donde se aposento. Extraña, triste, si, triste su apariencia y su forma de transmitir e incluso tal vez incluso hasta loca, pero algo estaba claro, que si de algo estaba echa, y la vida la hizo asi, fue por golpes de tristeza y que poco a poco lo convirtió en amor.

14 nov 2008

Espero no un adiós, sino un hasta luego

De ti me despido, en silencio y con nubes de niebla, ya no existes en mi semblante como en un antaño no muy lejano, creíste que nunca me abandonarías, pero no fue así, el poder de no ahogarme ya es inútil por mucho que mis sueños vayan con luz pura y con horizonte, hoy ya no lucen blancos reflejos de sensaciones, ni ganas de pensar en como decorar el hogar en el que te alojaste. Solo me queda un silencio, que murmura mi desgracia, pero que mas da, ¿a quien le importa lo que ahora pueda pasar? En antaño, todo era curiosidad y palmadas, pero cuando en la tierra solo se nota la presencia de la humedad, ahora nadie dice: ¿como puedes estar? Plasmadas en rojo sangre, el sentido de las voces que hicieron que te fueras son las culpables, no hay más, no hay gesto, no hay sonido, solo queda este nuevo compañero que con su manto frío que ahora me acompaña. El oculto sonido de la pena, que lo comparte como un mellizo a su voluntad, hace que tenga que seguir el sendero, por que las leyes lo plasmaron, sin haber cláusulas ni forma de reclamar. Pero tengo que alejarme porque como tu, ya no habrá otra que pueda hacerme volver a creer en que existías y no era una leyenda barata, sino todo lo que me faltaba en mi realidad. Siempre te añorare, como olvidarte cuando fuiste capaz de levantar la torre peor echa, un juguete que nunca fue cuidado y que aunque ahora, solo tal vez, pueda la noria girar ya mi sentido me mostrara con reojo la duda de que si será verdad. Te dejo la puerta abierta, como cada día y noche, el camino ya lo sabes, y si en un verano, otoño, primavera o frío invierno, desearas volver solo pósate en mi cuerpo y entra en mí y como antes te cuidare. Hasta entonces, hasta siempre, porque espero no un adiós, sino un hasta luego, solamente de ti dependera.

8 nov 2008

ALMA


Intento plasmar con delicadas palabras el sentido de mi vida y no las encuentro. Pasan los días y mi alma ya no tiene latido ni sentido. Si pudiera describir el sentido del amor, seria el que siento, porque después de años ahora lo entendí, no es por una distancia, ni un motivo, simplemente porque quiero y aunque cierro mis ojos y mi voz se desgarra llamando a lo mas amado para mis adentros, solo entiendo una cosa y es como echo de menos esas pequeñas cosas que me hicieron tan feliz. Como echo de menos esa presencia, su rutina pero tan necesaria. No quiero vivir condenada a esto, porque ya no tengo fuerzas para seguir, mi razón en forma de voces que me rodean, intentan hacerme comprender que me aleje de su camino pero mi corazón se aferra con la desesperación de no perderla, de seguir su estela. Habrá gente que no entienda tanto dolor, que no comprenda este estado por llamarlo de alguna forma, aferrándose a que el tiempo será el justiciero o la medicina a esta situación, pero aquel que haya querido tanto como su propia existencia, entenderá estas palabras escritas desde el ultimo suspiro del alma. Ya no llena una imagen, ya no llena unas palabras en la distancia, solo llena el amor que no puedo sentir, ni acunar en mi corazón.
El miedo a ser valiente, ahora ya no importa, cuando ves que no es posible abrir los ojos y vivir, y aunque se que no habrá respuesta a mi sinceridad, plasmada , ni por voz , ni por palabra, solo me queda seguir en silencio y con ya no pena en mi alma, sino rota ella. Acariciare con delicadeza lo que ya poco me queda en mi poder, porque será lo único que ahora pueda amar en mi intimidad, seguiré añorando todas esas pequeñas cosas que fueron comunes y seguiré abrazando esos sueños que un día pusimos como caminos y surcos de mis llantos brotaran como lluvia en un jardín en otoño. Si alguna vez habéis amado, acompañareis mis pensamientos y sabréis como es el sentimiento más grande que un ser puede vivir.